El Carrero que vino de Berja y se transformó en el mucho más grande


Hay una pequeña compañía en Almería con diez usados, a entender la narración de la vida de la provincia. Termina de cumplir 95 años y con sus ojos vió pasar turismos y calles de uvas de Andarax, camiones cargados de Miguel Giménez de Vera y vehículos a facturar Azafrán de La Mácula para guisos en los sitios de comidas de Almería. Esta compañía, que prosigue andando como el primero de los días, dedicada al transporte y despacho de aduanas, está Agencia Páez quien en 1928 creó un carrero, Manuel Páez Montoya, llegado de Beria. En sus primeros años, antes de presentarse para la localidad primitivase dedicóviajes de emigrantes: proceder a las fincas de la Alpujarra, en ciudades como Válor, Ugíjar o Fondón, reclutando gente, convenciéndolas de proceder a trabajar a América para ahorrar dinero y crear un futuro mejor. Por todos estos alpujarreños que persuadía, la naviera pagaba una comisión a su agente Manuel. pero esta cansado vida nómada y charla chaval de Virginia y decidió evaluar suerte transportando toneles de uva en una carreta desde Berja y Dalías hasta bahía del puerto, donde pasó la noche durmiendo en un catre posada del maren vía Regia.

De un turismo terminó con doce y asimismo trajo uvas de los viñedos de Andarax que medraban en la localidad como Alhama, Illar, Terque o Instinto y que pertenecía primordialmente al exportador José Navarro Monerel emperador de la uva de la temporada, llegado desde Castellón, tras haber vivido a lo largo de cierto tiempo cerca del mercado londinense de el jardín del monasterio estudiar el trabajo. Nuestro Manuel pasó de ser un fácil arriero y tonelero a un cliente y exportador de cosechas. en el momento en que llegué a llena tu del puerto de Almería, las uvas habían sido vendimiadas y estropeadas por manos de mujeres que las depositaron con amor barriles de madera al lado del aserrín de corcho ir en barco a los mercados mundiales.

En esta Almería de los años 30, que olía a café torrado por la mañana, Manuel Páez inauguró la Agencia de Transportes y Aduanas. La sede se encontraba en Recorrido de San Luis, en una vivienda que transformó en oficina en oposición al de hoy bar La Hormiguita, en la esquina con la calle Pintor Díaz Molina. Los vehículos y las mercancías en tránsito se guardaban allí y después en los garajes. isocars y furgonetas y una pequeña región de carga y descarga.

En múltiples oportunidades, según se señala en los diarios de la temporada, padeció un hurto de dinero -hasta un botín de 500 pesetas- y pollos que tenía en un corral próximo. Aún, Ladrones sustrajeron de madrugada un bulto de lonas de Valencia repartir sellos y estampillas por toda la provincia, destruyendo las estanterías y el escritorio. Manuel fue un enorme empresario de su temporada que asistió a impulsar la Asociación Almeriense confort que asistió a los pequeños a comer un plato y a las familias necesitadas. Tras la guerra, era bastante directivo de la cámara de comercioIndustria y Navegación, tal como otros hombres de negocios como Antonio Cutillas, José López Quesada, Ignacio Núñez o José Puertas Gómez de Mercado.

Pero su localización frecuente, donde pasaba la mayoría de su tiempo períodico, era el cuartel que tenía en el Puerto, cerca del viejo Varadero, donde se despachaban exportaciones a Europa, USA o Canadá. Aquí está en su elemento, con sus usados, comunicar café y cigarros con su amigo y cliente José Navarro Moner, siguiendo estos los primeros automóviles comerciales importados. Allí, en aquella primitiva oficina o filete de uvaPáez disponía de una primitiva máquina de redactar, clips y un martillo por si acaso los inspectores de aduanas ordenaban abrir un tonel para revisar el estado y clasificación de la uva almeriense y que no tuviese podredumbre dentro suyo.

Navarro Moner fue el símbolo del músculo de la uva de Almería en los mercados de todo el mundo y Páez fue, a su forma, entre los primeros cosarios que logró ordenar el transporte primitivo de las ramas de oro que cubren este medio anillo de caminos provinciales de Dalías a Berja a Alhama y Gádor con el puerto de Almería.

Entre sus clientes del servicio están exportadores de la temporada como Simón Cano Crespo y Miguel Sánchez Caparrósnaturales de Antas y valencianos Joaquín Muñoz Rodrigoquien creó la compañía Fruesa, a la que un joven se incorporó años después Juan Antonio Piccolo que hechó raíces en la provincia. De transportar uvas, Páez manejó entonces toda clase de bulto en transmisión y en recepción, una una suerte de hermana del tiempo, desafiar a otras compañías como triunfo o reyy a su almacén llegaban zapatos y ropa, hierros, pinturas o vino de Monóvar, que entonces repartían y repartían segadores de los ayuntamientos de la provincia.

En 1966 murió el principal creador de Transportes Páez, con quien estuvo casado Dolores Páez Martíny su hijo lo prosiguió, Manuel Páez Páezque reunía la actividad de agente de aduanas y el resto ocupaciones de receptor y remitente de las mercancías con servicios de transporte mezclado casa a casa, la apertura de una delegación Murcia entonces a Inglaterra.

José Manuel Pérez Romero, la tercera generación de la compañía, valoró el apogeo de las exportaciones de frutas y hortalizas en Europa, con miles de envíos desde el invernadero. Pero la entrada en la Unión Europea logró ocultar todos y cada uno de los documentos aduaneros y sacudió a la compañía establecida por Vigitano. brexit relanzó Páez, consolidándose como la primera exportadora hortofrutícola de la provincia, con cerca de 10.000 envíos por año y la compañía en este momento a cargo de la cuarta generación, los hermanos José Manuel y Alberto Páez Vizcaínoincorporando la tecnología a este paseo de prácticamente un siglo desde la carreta de mulas de aquel primitivo patriarca hasta la IA (inteligencia artificial) que sus bisnietos ahora están integrando en el desarrollo de documentación aduanera.



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