Empieza la huelga en las viviendas de Bizkaia


Bilbao (EFE)

Antes del comienzo de una manifestación en el centro de Bilbao, los portavoces de ELA Ander Akarregi y Ainoha Tirapu criticaron estos servicios mínimos que «invisibilizan y también previenen la huelga».

El campo, que utiliza a 5.000 personas, en su mayor parte mujeres, demanda igualdad salarial con el plantel del IFAS.

El 60% de los espacios de individuos son privados y están pertrechados con la Diputación.

“Si el dinero va al mismo rincón de cualquier forma, las condiciones de trabajo han de ser exactamente las mismas”, insistieron.

Solicitan contratos sin definir

Otras necesidades son contratar el 100% de la día y el 95% de los trabajadores, «por lo menos», con contratos sin definir.

Asimismo solicitan reposiciones desde el primero de los días de inmovilidad, pues esta situación “perjudica de forma directa a la calidad del servicio”.

Manifestación en Bilbao de los trabajadores de las viviendas de Vizcaya. EFE/Miguel Toña.

Asimismo han comunicado que si los hombres de negocios sostienen su «renuencia a negociar» hasta el 3 de mayo, en el momento en que concluya la huelga, las huelgas proseguirán.

Desean que la Diputación «fuerce o coaccione a la patronal a fin de que resuelva este enfrentamiento».

Destacaron que habían mantenido sus reclamos en el transcurso de un año y medio.

Los sueldos de los trabajadores están congelados mientras que «se han descontado los cargos a los clientes, sobre el IPC, con el razonamiento de que mejorarían las condiciones salariales».

39 días de huelga

Tirapu recordó que el paro previo concluyó en el tercer mes del año pasado y el campo transporta un total de 39 días de paro.

Asimismo criticó la «hipocresía» del Gobierno Vasco por charlar de realizar festivo el 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora «admitiendo que se alargue un enfrentamiento en un campo muy feminizado».

El sindicato LAB ha ordenado mítines y movilizaciones en el campo de los cuidados en todo el País Vasco con el propósito de admitir a estos trabajadores como gobernantes y expresar su rechazo a la privatización de estos servicios.

Según este centro, visto que las construcciones deleguen la administración de estos tratamientos en compañías privadas hace «perjuicios» en las condiciones de los trabajadores tal como la «humillación y deterioro» del servicio.
Extensión EFE



Source link