El compromiso social está en el corazón de la programación de Paranimf, que ha atraído a más de 15,000 espectadores.


La contemporaneidad y la sostenibilidad marcaron el discurso del programa Paranimf de la Universitat Jaume I durante el curso 2022-2023, que volvió a conquistar un público dedicado al arte y la sociedad y mantuvo la calidad de las obras y espectáculos representados. El espacio escénico acogió así un total de 80 actos culturales en los que el teatro, la danza, el circo y el cine fueron los protagonistas.

El resultado fue “un balance positivo” donde “nuestro sello de calidad destacó en los contenidos de la mayoría de las actividades presentadas y donde los temas sociales son una prioridad, línea que pretendemos mantener e implementar para la próxima temporada”, explica el director artístico de Paranimf, Toni Valesa.

Paranimf ha mantenido su línea de negocio que se identifica con el lema «cultura es conocimiento y comprensión» y uno de los objetivos «es acercar las propuestas culturales al mayor número de personas posible y hacerlas accesibles a todos». En este sentido, Valesa afirma que “la cultura y las artes tienen un impacto transversal en la formación humanística de la comunidad universitaria y de la población en general, ya que la cultura es el fundamento de la sociedad y de los pueblos”. Así, el técnico de SASC recuerda una anécdota sobre Winston Churchill en la que “en uno de los momentos más complicados de la Segunda Guerra Mundial, los asesores económicos le propusieron a Winston Churchill suprimir el presupuesto de cultura para destinarlo a la compra de armas, y él les respondió: ¿tomar el presupuesto de cultura? Entonces, ¿por qué estamos peleando?

Por tanto, se puede decir que el número de espectadores que asistieron a los espectáculos del Paranimf durante la presente temporada superó los 15.000, cifra que «confirma la línea progresiva tras la pandemia», explica Valesa. Sin embargo, señala que “cuando se trata de números, siempre anteponemos la calidad a la cantidad de números”.
En cuanto a la programación teatral, cabe mencionar Reclam, que celebró su 30ª edición, ya integrada en la red española de teatros, auditorios, circuitos y festivales públicos. Durante la celebración del festival se pudieron apreciar obras creadas por dramaturgos castellonenses como Passos Lleugers, adaptación de la compañía La Ravalera en colaboración con Amnistía Internacional; el primero de La Torre del Silencio, de La Medusa de Vila Real; Johnny Chico, interpretado por el actor Onda Víctor Palmero; Las Couchers, de la compañía Inpro-gress, formada por dos alumnos del curso de teatro Carles Pons de la UJI; o Els Tardigrads, una producción de la compañía valenciana Al Anochecer Producciones dirigida por Sergio Caballero.

También cabe destacar en este ciclo el ciclo “Scenaris d’EnRaonaMents”, “dedicado a la reflexión, a silenciar la mente y reflexionar. En definitiva, tener una actitud crítica y responsable con la sociedad y el mundo en el que nos toca vivir”, explica Toni Valesa. Este año se abordaron tres aspectos como el éxodo migratorio, la política contemporánea y el imaginario de la infancia con obras como N’imPORTEquoi o Je m’appelle Suleiman.

Dentro de las artes escénicas, la danza también tuvo un papel importante en la programación de Paranimf, que destacó por la calidad de obras de danza contemporánea como Lapiel, El lenguaje de las líneas o Trópico, y que formaba parte del ciclo «Danza en escena» de la Red Española de Teatro.

Otro aspecto de la programación de Paranimf es el cine, que este año se centró en el ciclo dedicado al 70 aniversario del Festival de Cine de San Sebastián y continuó con el ciclo “Cine Nuevo”, que muestra un cine más reflexivo que no suele encontrarse en las salas comerciales.



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